ARCADE IBÉRICO (xxxv): PRECAUCIÓN, AMIGO CONDUCTOR
El chico del corte audiovisual que les presento se queda descompuesto y sin novia, en tanto el señor padre de la misma ha averiguado que el pretendiente comparte aficiones de dudosa moral con otros pretendientes de su mismo género.
Durante un par de breves instantes podrán atisbar la presencia de la recreativa Monza, como convidada de piedra a la trascendente discusión. Quizá recuerden echar alguna moneda en ella con la esperanza de recuperarla al final del sinuoso trayecto… porque en eso consistía básicamente el aliciente: procurarse los movimientos precisos a base de volante para ir haciéndola serpentear por el peculiar race track, hasta hacerla llegar a la meta sin derrapajes fatales y optar entre repetir la experiencia o largarse a casa sin pérdida de emonumentos.

La cacharra data de 1977 en su primera versión de “rubia”. Posteriormente el desembolso a ejercer aumentó notablemente en porcentaje, también en otro tercer modelo colgante (o, si lo prefieren, de pared):

En 1986 se distribuiría un lavado de cara de la misma, apodada Rally Cross (por supuesto, los gastos por partida también se adaptaron al decenio). Y hasta me he encontrado por ahí una máquina expendedora bastante reciente de nombre Money Cross, que rescata parcialmente los retos de la original.

Lo dicho. Ahí les van los fotogramas:
“Los placeres ocultos” (1977)
Fuentes de las imágenes: arcade.forumfree.it, foromarcianos.org y retrovicio.com.
