ORATIO EX MACHINIS
Quedan próximas las respectivas delicatessen, tanto del contenido sonoro como del instrumento de partida.
La pieza: Oraison del gurú Messiaen; ciertamente lejana a cualquier tratado de scale lores que pudiera pillarse sobre Charlie Parker (por tanto no me expecten especiales marchetas), y sí más pienso de cañón para resucitar a Walter Piston y hacerle cargar sus tintas. Violencia, sí, violencia armónica a lo George Antheil remenando ballets, pero resultante en belleza más que tangente con las Angelite de la BNT búlgara de los 70 (que no las ha habido mejores).
El artefacto: se prescinde de los Ondes Martenot originalmente pensados (espavílense) y se saca juego y jugos de una unidad retuneada de Haken Continuum; interfase, si es que esa denominación no resulta ofensiva, con prestaciones de vibrato, glissando e intensidad añadidas y que, les juro, me llega a pillar en mis tiempos de aporreateclas, y casi literalmente hubiera MATADO por él.
