ARQUEOLOGÍA DIVULGATIVA (xv)

GEEKS Y SIN CORBATA

Más santoral gráfico que nunca y menos cháchara que de costumbre. ¿Les hace? Allora andiamo presto, que les quería yo hacer notar que esta salubre costumbre de vestir prenda con motivos tecnológicos varios ya era bien boyante entre los americanotes incluso cuando dichos motivos distaban un montón de poder ser etiquetados como vintage.

Para ello me sirvo de habitual archivo personal, que acostumbra a dar sus frutos. Y en empezando les martirizo una vez más rememorando el bimensuario Sync (¿a que empiezan a estar un poquitín hasta las cejas de verlo por aquí?):

Los dos anuncios que siguen distan más de un par de años en el tiempo. La iniciativa de la izquierda es gentileza de Pecos Star Co. (no comenten nada, ni siquiera mentalmente, acerca de tal gracia), mientras que la segunda surgió de la propia publicación, aprovechando el tirón que en su momento pilló el cartoon publicado en sus páginas, y cuyo personaje protagonista, Crash Cursor, es el que acapara el foco.

Ocurrió, entre tanto, que los previsionarios de Creative Computing no sólo recogieron el testigo de esa particular tarea, sino que elaboraron un surtido catálogo de alusiones del agrado potencial de usuarios y lectores del momento:

Van de nuevo algunas de las anteriores, que no les quiero pata de gallo precoz:

Las páginas de los catálogos no oficiales del sello Timex Sinclair eran igualmente buen recipiente para colar multitud de promos. Algunos de ellos de esa época, para que se tracen una idea:

En dos de ellos se ofrecía, entremezclada entre numerosas novedades vinculadas al software, la oportunidad de meterse la reproducción bidimensional de nuestro particular jirou entre pecho y espalda; ocurrencia parida por SoftSync:

Créanse que llega a ser sorprendente el apoyo que la franquicia americana llegó a tener en cuanto a prensa escrita. Ya no por las mismas Sync, Syntax o Timex Sinclair User (tríada de inamovible posición en cuadro de honor a ese efecto) y otras de más bajo calibre como Quanta (hasta el QL tuvo a su servicio una revista de distribución exclusivamente estadounidense), sino por otra jerarquía de literatura regular, que bien siendo más modesta no carecía del entusiasmo de las primeras. Haberlas, las hubo hasta en formato periódico como New Product Reports…:

… aunque más frecuentemente se estilaba el newsletter apañadito para cubrir el expediente con suficiente dignidad y calidad de textura:

Y en el interior de cualquiera de las dos anteriores, uno se podía encontrar con complementos como el que sigue: muestra y hoja de pedido remitidas por Softwear:

Para terminar, y en la línea de la anterior Timex Sinclair Shopper, agrego la publicación bimensual Ramblings para miembros del Timex Computer Club.

En esta ocasión no hay propaganda que presentarles como sí otra intervención más del cebo camisetil, a razón de la convocatoria de un concurso:

Y así, con un “The power is within your reach”, soñaban los y las barrasyestrellas con estrujar 2048 bytes lo suficientemente bien como para, al menos, no ir a pecho descubierto durante los tiempos de más bonanza.