RETROENCOUNTERS OF THE THIRD KIND
Interesante esfuerzo el que se sigue ejerciendo por ganar orientación en coordenadas, poniendo cara a unos y torciendo levemente las máscaras a otros cuantos.
No es ésta precisamente mi elección predilecta. No me van los mundos duales. No me sirven los login holográmicos dispuestos luego a transformarse, siquiera en mínima parte, al darse el carne y hueso de por medio.
Yendo sobre seguro, mis sorpresas acostumbran a resultar tan escasas como recordables las confirmaciones en positivo. Para los otros casos, para aquellos casos en los que sigue importando más lo que se cuenta que no lo que se ve, se habla y se toca, no me arrepiento de haber trajinado los 1200 kilómetros conmigo a este especial mascotín, dispuesto el pasado sábado 9 a cederme a ratos esos pocos octetos adicionales necesarios para no caer en NMIs evitables.
Repara fuerzas, pequeño. Merecido está.
Shhh…

